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domingo, 9 de febrero de 2014

MUJERES LA PRESIDENCIA COLOMBIANA

Política 9 Feb 2014 - 4:10 pm
Elecciones 2014

Las mujeres que disputan la presidencia

Es la primera vez en la historia política del país que tres mujeres se disputan la Presidencia de la República: Marta Lucía Ramírez, Aída Abella y Clara López.
Por: Steven Navarrete Cardona
  • Las mujeres que disputan la presidencia Marta Lucía Ramírez, Clara López y Aída Abella.
El machismo y la misoginia, parecen ceder cada vez más en los diversos escenarios del país, sobre todo en los más álgidos y espinosos, como lo es la contienda política por la presidencia. Eso sí, muy tarde en comparación con los vecinos latinoamericanos y del mundo.
En la historia política de Colombia ninguna mujer ha ocupado el tan anhelado asiento de la presidencia. Tan disputado y codiciado en un mundo de “machos”. En parte se debe a la invisibilización del trabajo político y los aportes de la mujer a lo largo de la vida republicana del país.
Hay que tener en cuenta que solo fue hasta el año de 1954 que por primera vez las mujeres pudieron votar. Y según la Registraduría Nacional del Estado Civil, es hasta el año de 1958 que las mujeres colombianas pudieron ser elegidas por cuerpos colegiados de representación política, siendo el promedio general de participación política de las mujeres entre 1958 y 1974 de 6.79%. Igualmente de manera tardía los partidos políticos les abrieron espacios para su militancia.
Aunque siempre estuvieron al calor de la contienda política, fueron invisibilizadas con el mote de “ella es la esposa del ministro, del senador, del alcalde, del, del, del” y la lista sigue, y cuando se referían a la Primera Dama su nombre siempre en diminutivo; Elenita, Lorencita, Cristinita, Bertica, etc. (Es por ello que escritoras como Elena Poniatowska odian que su nombre sea nombrado en diminutivo) Es decir que muchos las concibieron como simples accesorios, sin saber que muchas decisiones que cambiaron el país fueron consultadas previamente en la cama con ellas.
En las últimas décadas, luego de la promulgación de la constitución de 1991, poco a poco el campo político repletó de “machos” ha cedido y han surgido mujeres en los diversos estamentos. Desde dichos años la proporción de mujeres que ha ocupado diversos cargos de elección popular ha ido en aumento.
Durante las últimas elecciones según la Registraduría Nacional del Estado Civil de las 36.137 candidatas fueron escogidas por los colombianos 107 Alcaldesas, 60 Diputadas, 3 Gobernadoras, 1.442 Concejalas y 847 Ediles en todo el territorio nacional.
Por supuesto conferirle características especiales a una condición sexual o biológica es un acto de racismo, o de anquilosado determinismo biológico. No por ser mujeres o hombres (o de cualquier preferencia sexual o de identidad de género) se cuenta con características especiales para ejercer un cargo público. Recordemos los duros recortes y penurias a los que Margaret Thatcher más conocida como “La Dama de Hierro” sometió a los ingleses.
En el plano regional e internacional si realizamos una mirada a vuelo de pájaro con nuestros vecinos, hay que mencionar que en este momento Latinoamérica cuenta con dos mujeres que son jefe de Estado. En Argentina Cristina Fernández de Kirchner se encuentra en su segundo mandato, siendo la segunda mujer en ejercer el cargo de Jefe de Estado, ya que María Estela Martínez de Perón más conocida como isabelita, fuera la primera mujer presidente en Argentina para el año de 1974. En el 2010 en Brasil, Dilma Rousseff ganó las elecciones presidenciales, siendo la primera mujer en dirigir las riendas del país. Y en Chile Michel Bachelet acaba de ser ratificada como presidenta para el siguiente período. Y en el resto del mundo podemos encontrar a mujeres que rompen la tendencia como a Laura Chinchilla de Costa Rica, Joyce Banda presidenta de Malawi y Park Geun-hye de Corea del Sur entre muchas otras.
La primera mujer candidata a la presidencia de la república de Colombia fue María Eugenia Rojas de Moreno-Díaz quien se presentó a las elecciones presidenciales del año 1974 por la ANAPO (Alianza Nacional Popular) pero no alcanzo su cometido. Personajes controvertidos como Regina Betancourt de Liska , más conocida como Regina Once, inició su campaña presidencial pero fue secuestrada y no pudo inscribirse a las elecciones de 1998. La segunda mujer que se lanzó a la presidencia fue Noemi Sanín para el año de 1998 por el “Movimiento Sí, Colombia” obteniendo un número considerable de votos. Luego para las elecciones del año 2002 se presentó nuevamente Noemi Sanín y también Ingrid Betancur por el partido Verde Oxígeno, pero desafortunadamente cayó en manos de las Farc y no pudo continuar en la campaña electoral. Pasarían 8 años para que Sanín se postulara de nuevo en las elecciones del año 2010 obteniendo un bajo respaldo.
A sabiendas que tradicionalmente la opción de voto ha favorecido a los hombres, no solo en las encuestas, sino en la práctica real del mismo, desde orillas ideológicas distintas, por primera vez en la historia política de Colombia tres candidatas pretenden hacerse a la presidencia; Marta Lucía Ramírez por el partido Conservador, Aída Abella por la Unión Patriótica y Clara López por el Polo Democrático. Las tres con una larga trayectoria política, las tres llegan a las justas electorales siendo las figuras más visibles de su partido, dos con historias desgarradoras de exilios y persecuciones, y por supuesto con el corazón divido entre su hogar, y un ideario propio sobre el cómo transformar el país.

LIMITAR LA INMIGRACION EUROPEA

Suiza aprueba limitar la inmigración de europeos por un estrecho margen

Los ciudadanos helvéticos aprueban reinstaurar las cuotas de trabajadores de la UE con el 50,3% de los votos

Los suizos decidieron este domingo en referéndum volver a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea (UE) a su mercado laboral, a través del establecimiento de cuotas anuales que deberán aplicarse de aquí a tres años. Los resultados oficiales indican que la iniciativa denominada “contra la inmigración masiva” ha sido aprobada por el  50,3% (1.463.954 votos), frente al 49,7% que la ha rechazado (1.444.438 votos). La participación ha sido del 56,5%. 

Propuesta en solitario por el partido de extrema derecha Unión Democrática de Centro (UDC), la iniciativa también restablece el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que se encontraba abolida para todos los trabajadores procedentes de alguno de los países de la Unión Europea.
El resultado de la votación obligará a la Unión Europea a replantearse su estrecha relación con Suiza, ya que acaba con la libre movilidad de personas que ha regido entre ambos territorios desde el año 2002.  Berna y Bruselas tendrán que renegociar unos acuerdos de integración que afectan al movimiento de trabajadores, las relaciones comerciales, la investigación o la agricultura, entre otros ámbitos. Las restricciones de fronteras a los ciudadanos comunitarios abrirían una grave crisis política entre ambos territorios.
Los suizos estaban hoy llamados a votar “contra la inmigración masiva”, según reza el título de la iniciativa popular de Unión Democrática de Centro, un partido de derecha de corte populista. El texto es breve y muy específico. Propone reintroducir un sistema de cuotas de entrada en el país, que serían fijadas por el Gobierno federal, y la posibilidad de limitar las prestaciones y el derecho a la reagrupación familiar de los extranjeros europeos. Conscientes de que esta propuesta anula el sistema de libre intercambio que existe ahora entre Suiza y su principal mercado, la UE, el texto pide renegociar, en el plazo de tres años, los acuerdos que vinculan a Bruselas y a Berna. Suiza cuenta con un 23% de inmigrantes, un porcentaje superior al de cualquier país europeo. Buena parte de ellos se ubican en sectores de alta cualificación.
“Es una votación ligada a las emociones de la gente, no a argumentos económicos; todos los estudios demuestran que la libre circulación de personas ha sido beneficiosa para Suiza”, explica en conversación telefónica Yves Flückiger, vicerrector de la Universidad de Ginebra y experto en las consecuencias económicas de la libre circulación. En efecto, todos los indicadores ratifican esos beneficios: desde que se abrieron las puertas a los europeos, la tasa de paro del país ha permanecido prácticamente estable, alrededor del 3% de la población activa (el 2% para los suizos de origen), lo que supone una situación de pleno empleo y de dificultades en algunos sectores cualificados para encontrar mano de obra adecuada. Los salarios han crecido una media del 0,6%, una tasa superior a la del periodo anterior. Y el crecimiento económico del país supera el de la UE (un 1% en 2012).
Los propulsores de la iniciativa no cuestionan esos datos. Sus objeciones son otras. “Hay una concentración demográfica muy fuerte en Suiza. Se podrían construir edificios más altos o hacer habitables terrenos agrícolas para aliviarla, pero mucha gente se opone. Además, tenemos una red de transportes que está muy presionada y eso se debe al efecto migratorio”, argumenta Fabienne Despot, presidenta del partido en el cantón de Vaud, uno de los 26 que conforman el país. En sus documentos oficiales, el Gobierno federal admite problemas de acceso a la vivienda, pero lo vincula a varias causas –entre ellas la libre circulación- y asegura que ya ha puesto en marcha distintas medidas para paliarlo.
Oficialmente, Bruselas no ha querido pronunciarse estos días sobre las posibles consecuencias que un sí tendría para las relaciones que mantiene con su vecino suizo, situado cerca del centro geográfico de Europa y rodeado de países miembros de la UE. Sus portavoces han expresado el máximo respeto por el procedimiento democrático y han instado a esperar a los resultados. Pero fuentes comunitarias admiten que están revisando todos los posibles efectos que tendría en los acuerdos bilaterales, con la idea de que una respuesta de ese tipo en las urnas abriría una grave crisis institucional entre los dos socios.
El caso suizo demuestra que el temor a la inmigración y el repliegue hacia el ámbito nacional se imponen a pesar de que las cifras no justifiquen esos miedos. El Gobierno ha recomendado que se vote en contra, los empresarios han alertado de las graves consecuencias que tendría para la economía del país y los sindicatos advierten de que tampoco beneficiaría a los trabajadores suizos. Pero la desconfianza que recorre toda Europa ha calado también en los ricos suizos y les ha llevado a mirar con recelos a sus extranjeros europeos. Aunque esos extranjeros sean, en buena medida, alemanes y franceses, alejados del estereotipo del inmigrante comunitario del sur de Europa.
Si la iniciativa sale refrendada, las autoridades tienen poco margen para resistirse. Suiza presume de una democracia que concede a los ciudadanos la capacidad de someter a referéndum una iniciativa popular (con un requisito cuantitativo de firmas que la apoyen) para cambiar legislaciones consideradas perjudiciales. Si la propuesta obtiene la doble mayoría del número de ciudadanos y del número de cantones suizos, el Parlamento debe legislar en consecuencia.

LIBRO DE HITLER

Reedición de 'biblia' nazi levanta ampolla en Alemania

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10:33 p.m. | 08 de Febrero del 2014

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Reedición de 'biblia' nazi levanta ampolla en Alemania
La versión original del libro 'Mi lucha' fue mandada a editar por Hitler en el tamaño tradicional de la Biblia.

Ante liberación de los derechos de la autobiografía de Hitler, se prepara una edición comentada.

Con minuciosa paciencia y alto grado de perfeccionismo, un equipo de investigadores germanos trabaja para desactivar el impacto y peligrosidad de Mi lucha (Mein Kampf, publicado en 1926), el libro autobiográfico y propagandístico escrito por Adolf Hitler, considerado la ‘biblia’ del nazismo. En 1945, las tropas aliadas entregaron los derechos de autor del libro y otras pertenencias de Hitler al Estado Federado de Baviera (sur de Alemania), que a lo largo de toda la postguerra ha persistido en la prohibición de su lectura y publicación en todo el territorio de habla germana e, incluso, ha librado y ganado numerosas querellas jurídicas contra países que han intentado reproducir el ejemplar original en otros idiomas para su venta y distribución.
No obstante, el tiempo se ha convertido en el mayor obstáculo para mantener Mi lucha fuera del alcance tanto de alemanes como de potenciales editores y lectores globales: los derechos de autor caducarán el 31 de diciembre del 2015, año en el que se cumplen siete décadas de la muerte del dictador. A partir de ese momento, la obra pasará a ser bien común y, por tanto, susceptible de ser reeditada, un escenario que los alemanes no quieren dejar que se desarrolle al antojo de quienes siguen adorando a Hitler y propagando su ideología nazi.
Un grupo de investigadores, científicos e historiadores del Instituto de Historia Contemporánea (IFZ, por su sigla en alemán), con sede en Múnich, trabaja desde abril del 2012 en una edición comentada y contextualizada de la versión original. Su objetivo es anular esa bomba de tiempo mediante su deconstrucción y crítica histórica, literaria y sociológica. Lo hacen acompañados de serias polémicas, puesto que en diciembre el gobierno bávaro decidió retirar el apoyo a la edición que dos años antes había encomendado a ese instituto. No obstante, el IFZ persiste en la tarea y comanda la edición bajo su propia responsabilidad.
El director científico del proyecto editorial, el historiador Christian Hartmann, habló con EL TIEMPO sobre los alcances de esta versión comentada.
Por su trabajo como historiadores, ustedes hacen parte de la minoría que puede tener acceso al libro sin cometer un delito. ¿Cuántas veces lo ha leído?
Incontables veces. Ya lo había leído antes de comenzar el proyecto. Ahora, durante el mismo, estamos trabajando permanentemente en el libro y sobre el libro. Es un proceso supremamente interesante por la distancia que uno va ganando y lo que va encontrando a medida que lo estudia. Me ha impresionado y, al tiempo, casi asustado cómo Hitler estaba apuntando –desde la escritura– a que el desenlace de su dictadura se diera como se dio antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Su antisemitismo, su convencimiento de poder y supremacía germana, su pregón sobre la necesidad de que la Alemania nazi se hiciera a un mayor ámbito vital por medio de la ocupación son algunos factores en los que puede verse a un Hitler ya convencido de lo que quería hacer.
En diciembre, el gobierno de Baviera retiró el apoyo a la edición comentada. ¿Por qué persistir en ella?
El gobierno regional se distanció del proyecto por asuntos políticos y coyunturales; le retiró un posterior apoyo financiero que complementaría los recursos que ya había invertido cuando nos encomendó la edición en el 2012. Esa misión se hizo con el visto bueno y aprobación de diferentes sectores, incluso de la Central de Judíos en Alemania, que coinciden en que una edición crítica y comentada sobre Mi lucha desde el punto de vista académico y con responsabilidad social e histórica es ineludible. Seguimos trabajando en ella porque se trata de una fuente histórica, la más grande, la más profusa y también la más íntima sobre el dictador. El segundo factor, incluso más importante, tiene que ver con un cometido de responsabilidad sociopolítica. Estamos desactivando la fuerza de la simbología que el libro ha mantenido por el hecho de haber sido escrito por Hitler y también por ser un libro prohibido. En algunos sectores de la sociedad es considerada una especie de talismán entre los nacionalsocialistas contemporáneos, y por ello creemos que contrastar su contenido a la luz de investigaciones sobre la veracidad del libro y su contextualización será una herramienta clave, muy decisiva, para contrarrestar ese posible desenfreno frente a la libertad de ser adquirido o publicado, que, de todas formas, será un hecho a partir del 31 de diciembre del 2015.
¿Cree que habrá una oleada de lectores que se abalancen sobre el libro, comentado o no, para leerlo una vez expiren los derechos de autor?
No, ¡tampoco! Sin embargo, es conocido que mucha gente tiende a caer en la tentación de adquirir lo que antes no podía obtener por estar prohibido. Y también es un hecho, altamente deplorable, por cierto, que existen los neonazis, y no solo en Alemania.
Personas que quieren leer ‘Mi lucha’ porque son afines al nacionalsocialismo en Alemania y el resto del mundo no han esperado que se termine la prohibición y lo han obtenido en el mercado negro. ¿Para quiénes es esta nueva edición?
Nosotros somos un instituto de investigación. Nuestro público primario son investigadores, estudiantes, académicos, profesores, etc. Alemania en su postguerra ha desarrollado una vocación fuerte hacia la explicación de la historia, de los sucesos que nos han marcado y de los cuales, desafortunadamente, fue protagonista en el pasado. Esa tradición de formación de criterio histórico ha dado buenos frutos, que se ven en la nueva sociedad que ahora somos y que decididamente se ha concentrado en entender su pasado para gestionar su presente. El objetivo es no solo dejar al garete un documento histórico que, de todas maneras, ya va a pasar a ser un objeto público, sino proporcionar un servicio de interpretación científica que le dé un tratamiento profesional al tema de qué es Mi lucha, de cómo está hecho, es decir, lo deconstruya para que su objetivo propagandístico disminuya.
Muchos alemanes del común no quieren escuchar más de temas sobre la Segunda Guerra Mundial, ver películas al respecto, y tampoco quieren saber más sobre lo que contiene o no ‘Mi lucha’. ¿Qué efecto cree que tendrá una nueva exposición del tema ante la sociedad?
Es verdad que en Alemania se percibe un cierto agotamiento con respecto a confrontar la historia. Ha sido un proceso muy duro de trabajo sobre el pasado. Ese proceso tiene casi 70 años y comienza desde la edad escolar, por lo que es asimilado como una parte de la formación; ese mismo sentido es el que perseguimos: contribuir a la formación histórica y política de las nuevas generaciones. El efecto será contar con una herramienta más y muy útil para enfrentar la realidad de su posible publicación por editoriales que quieran simplemente vender.
¿Cómo define usted ‘Mi lucha’?
Es un libro complejo y largo. Es un híbrido que combina aspectos biográficos con la definición de Hitler sobre su visión del mundo, manual de política nacionalsocialista y propaganda. Mi lucha es el producto de un proceso de autoconocimiento que él llevó a cabo a partir de 1924, cuando tenía 35 años, durante su encarcelamiento a consecuencia del atentado que protagonizó en Múnich.
En prisión, Hitler vertió muchos de los conocimientos y el producto de sus lecturas en ese libro; por ello es un texto caótico y poco estructurado. Él estaba en la nada cuando lo escribió. Había fracasado en su intento de tomarse el poder y se ocupó de sí mismo escribiéndolo, como un proceso de posicionamiento. Lo que se hace muy evidente al leerlo es que Hitler careció de un proceso formativo académico y se nutrió de todo cuanto encontró y le gustó para acomodarlo a lo que él quería.
¿Es un libro sincero o desde el principio era un manual propagandístico?
Es un libro escrito desde el fracaso; por lo tanto, hay pasajes íntimos que lo revelan de esa forma. Él no oculta, sin embargo, lo que quiere y cómo lo quiere. Su antisemitismo está muy presente en esa obra.
¿Se revela Hitler como un hombre culto?
Leído sería la afirmación precisa. Sí, él leía mucho. Un dato interesante es que la biblioteca de Hitler existe en los Estados Unidos, donde fue llevada por los aliados al final de la guerra. Hitler fue un hombre leído, pero lo problemático es que era un diletante, no tenía un sistema de lectura, tomaba los textos que le servían para confirmarse, extraer ideas. Él tomaba con igual seriedad y daba igual importancia a cualquier idea racista, propagadas en panfletos callejeros, como a una obra de Goethe o Schiller. Por ello, su contexto y su producto de libro resultan tan grotescos, confusos y deshilvanados.
¿Hitler era un enfermo mental?
Lo de Hitler no fue patológico. No era un loco. En Hitler tienen encuentro muchos movimientos, tradiciones, creencias de su tiempo, como el antisemitismo, el antibolchevismo, la decadencia burguesa; todo eso está presente. Él no tuvo un sistema de formación, pero no fue un hombre tonto; neurótico sí, pero no un loco. Hitler fue un criminal.
En su novela sobre la infancia de Hitler, ‘El castilllo en el bosque’, el escritor estadounidense Norman Mailer se concentra en investigaciones según las cuales Hitler habría sido el producto de un incesto. ¿Qué tan cierto es eso? ¿Revela Hitler aspectos de su nacimiento en ‘Mi lucha’?
Sí, es correcto. Su padre y su madre eran tío y sobrina, respectivamente, y entre los antecesores también hubo incesto. Hitler no habla con claridad al respecto en Mi lucha; de hecho, cuando se convirtió en canciller, mandó a destruir todos los documentos que comprobaran esos antecedentes, y la Gestapo acabó con todo.
La mitología sobre Hitler también dice que tenía sangre judía. ¿Qué tan cierto es eso?
Aquí en Alemania también cursó esa leyenda y nadie ha podido afirmarla científicamente. Desde la academia la consideramos más bien descartable.
El libro que mandó a editar Hitler salió a la venta en el formato tradicional de la Biblia y casi la reemplazó durante años en Alemania. ¿La nueva publicación va a conservar ese formato?
No. Vamos a publicarlo en un formato normal, para que no se recuerden con él los tiempos en que las oficinas públicas regalaban ese libro como presente de bodas a los recién casados o a los escolares, por ejemplo, cosa que antes del nacionalsocialismo se hacía con la Biblia. Pero el tipo de letra y otros aspectos sí serán como en el original.
¿Cómo van a introducir los comentarios?
Se va a tratar de tres tomos. Habrá una introducción científica e histórica sobre el libro. Al comienzo de cada capítulo vendrá una introducción al mismo y también habrá pies de nota en los que el equipo de expertos comentará, criticará y contextualizará las afirmaciones de Hitler. Se trata de una deconstrucción, en la que vamos a analizar las partes del libro para revelar de dónde vienen esas afirmaciones, cuáles fueron sus fuentes, sus motivos y, lo que es muy importante, también habrá interpretaciones sobre cómo se pueden entender y digerir las afirmaciones de Hitler desde la contemporaneidad y, sobre todo, después de lo que pasó a raíz de su dictadura.
Sin el acompañamiento de la interpretación que van a ofrecer, ¿el libro puede convertirse en un arma para los neonazis?
Sí. Si se publica el libro adaptándolo al lenguaje de hoy, acomodándolo a la visión del mundo que hoy nos rige y acompaña, sí puede resultar muy pero muy nocivo.
¿Qué tan fieles son las ediciones digitales que se están difundiendo de ‘Mi lucha’ en Internet?
No creo que sean falsificaciones del todo. No me he ocupado del caso, pero lo que sé es que son originales adaptados al lenguaje contemporáneo y, como ya he dicho, en parte ciertamente amañadas. Quien tenga la energía criminal para encontrar en ese libro pretextos para su antisemitismo y nazismo, pues los va a encontrar.
PATRICIA SALAZAR FIGUEROA
Corresponsal de EL TIEMPO

TORMENTA DE NIEVE EN JAPON

El Mundo 9 Feb 2014 - 1:54 pm
Japón

Tormenta de nieve deja más de 1.200 heridos en Japón

Once personas han muerto.
Por: AFP
  • Una excepcional tormenta de nieve dejó al menos 11 muertos y 1.250 heridos en todo el país durante el fin de semana, según un nuevo balance provisional de los medios locales.
Un manto blanco de 27 cm de espesor recubrió Tokio, algo que no ocurría desde hacía 45 años, según la agencia de meteorología japonesa.
Las grandes avenidas de la capital japonesa ya habían sido limpiadas de nieve el domingo a media jornada, el mismo día en que 10 millones de electores estaban llamados a las urnas para elegir al gobernador de la capital.
El temporal, que el sábado afectó el suroeste de la isla japonesa de Honshu antes de llegar a Tokio, se dirigió luego hacia el noreste y dejó 35 centímetros de nieve en la ciudad costera de Sendai, donde hacía 78 años que no se veía una nevada de esta magnitud.
Según la televisión pública japonesa, al menos 11 personas murieron en accidentes provocados por la nieve y cerca de 1.250 resultaron heridas en choques o colisiones. En total se produjeron 5.300 accidentes en todo el país, según la misma fuente.
Además 20.000 hogares se quedaron sin electricidad y se anularon 400 vuelos.
En el aeropuerto de Tokio-Narita 5.000 pasajeros se quedaron bloqueados al principio del día por la nieve en la carretera hacia la capital, a unos 60 kilómetros.

MERCOSUR

Mauricio Botero Caicedo 8 Feb 2014 - 1:38 pm

El carrusel de Mercosur

Mauricio Botero Caicedo
Un ingenioso comentarista brasileño afirmaba que “Brasil se está pareciendo cada vez más a Argentina, Argentina a Venezuela, y Venezuela a Zimbabue”.
Por: Mauricio Botero Caicedo
  • Para Andrés Oppenheimer (El Nuevo Herald, enero 18/14), más que un gracejo, es una escalofriante realidad.
Brasil, la economía más importante de Latinoamérica, últimamente ha estado cometiendo serias equivocaciones, principalmente relacionadas con su vacilante integración en el creciente comercio internacional y con el desbordado gasto del sector público. En vez de abrirse a los mercados más dinámicos, Brasil insiste en potenciar a Mercosur, una ‘unión’ que tiene más fines políticos que comerciales y cuyos objetivos, dentro de un contexto del ‘Socialismo del siglo XXI’, están más enfocados es en regresar a un proteccionismo primario. En vez de dinamizar su sector productivo en un entorno de creciente globalización, los países de Mercosur buscan regresar al pasado con arcaicas políticas de ‘sustitución de importaciones’.
¿Y Argentina se parece cada vez más a Venezuela? Según el Índice de Libertad Económica, un ranquin mundial publicado a principios del año por la Fundación Heritage, con sede en Washington, D. C., Argentina ocupa el puesto 166 en el mundo, dentro del mismo grupo de “economías represivas” como Venezuela, Cuba y Zimbabue. Para Oppenheimer, “al igual que Venezuela, Argentina ha nacionalizado empresas, hay una enorme corrupción gubernamental, una inflación galopante del 28% (según el gobierno, es del 10%) y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha intentado controlar todas las instituciones. Pero, a diferencia de lo que ocurre en Venezuela, el Gobierno aún no ha logrado silenciar a los medios y no puede manipular las elecciones tan fácilmente. El Gobierno perdió las recientes elecciones legislativas. Cada día más proteccionista, la Kirchner ha restringido a sólo dos las compras al año que pueden hacer los argentinos a través de internet de otros países para “defender la industria nacional”, pero ha sido incapaz de detener el desplome del peso argentino.
Finalmente, ¿está Venezuela encaminada hacia el autoritarismo mesiánico y el caos económico que caracterizaron a Zimbabue en años recientes? Oppenheimer así lo cree: “En el Índice de Libertad Económica, Venezuela y Zimbabue están prácticamente empatados en los últimos puestos de la tabla. De los 178 países incluidos en el ranqin, que va en orden descendiente de las economías más libres a las más reprimidas, Venezuela ocupa el puesto 175, y Zimbabue, el 176. Sólo hay menos libertad económica en Cuba (puesto 177) y Corea del Norte (178). El índice de inflación de Venezuela es del 56,2% anual, uno de los más altos del mundo. En ese sentido, Venezuela está mucho peor que Zimbabue. A pesar de ser uno de los mayores productores de petróleo del mundo, Venezuela sólo crecerá un 0,5% en 2014, la menor tasa de Latinoamérica, según el Banco Mundial. Zimbabue, en cambio, crecerá un 3,3% este año, según afirma dicho banco”.
Venezuela, con 70 homicidios diarios, se ha convertido en la última década en uno de los cinco países más violentos del mundo, con una tasa de homicidio que triplica la de Colombia o México, países azotados por el narcotráfico. La pueril estrategia del chavismo de querer ganarse las ‘bandas delicuenciales’ para servir como ‘fuerza de choque’ contra la “burguesía” (asimilándolas a las “milicias bolivarianas”) es una política suicida que tiene al hermano país al borde de la inviabilidad.
  • Mauricio Botero Caicedo | Elespectador.com

LA BORRASCA EN MILLONARIOS

Iván Mejía Álvarez 8 Feb 2014 - 10:00 pm

El damnificado

Iván Mejía Álvarez
La borrascosa semana de Millonarios dejó al final de cuentas dos grandes noticias en la parte institucional. Una buena y una mala.
Por: Iván Mejía Álvarez
  • La buena es que Juan Carlos Ortiz, hasta ahora quien pone y quita, el que manda, en la nueva configuración del equipo azul entregará su paquete accionario a la Superintendencia Financiera como parte de pago de sus acreencias en el Fondo Premium. Esto no quiere decir que Ortiz salga de Millonarios como algunos piensan, pues tiene amigos que representan un poderoso grupo accionario y mantendrán posiciones de comando. Dadas las circunstancias actuales, la presencia de Ortiz no es buena para Millos, pues mientras no se aclaren totalmente por parte de los entes de control las responsabilidades del financista en los temas Interbolsa, Fondo Premium y otros negocios en los que se encuentra involucrado, lo mejor para Millos es que permanezca alejado del circulo del poder.
La mala es que Ortiz entregará sus acciones y el superintendente Mario Revollo las tendrá que poner en venta y eso significa que de inmediato Gustavo Serpa podrá adquirirlas a “precio de huevo” para aumentar su poder en la institución. Serpa ya es el mayor accionista individual y de controlar las acciones de Ortiz tendría maniatada la junta directiva. Serpa, para que no lo olviden, fue el directivo que en España, antes del monumental ridículo ante el Real Madrid, propuso que Millonarios entregara las dos estrellas que ganó en la época de Rodríguez Gacha. Así, pues, ya saben los hinchas azules de quién se trata y cómo piensa el personaje que al paso que van las cosas será el “dueño del club”.
La guerra cruzada entre Ortiz y Serpa por mantener el predominio en las decisiones de Millonarios tiene al club azul bordeando el precipicio. De Ortiz fue la idea de contratar al tal Portolés, un español petulante y arrogante que se cree la ultima cocacola del desierto, quien no da razón de sus actos a presidentes o directivos y dice que sólo responde ante Ortiz, quien lo contrató y lo trajo en junio del año pasado.
Entre tanto, en la cancha la escuadra no tiene la menor idea de qué es lo que quiere su técnico. Un equipo que cambia nueve jugadores de un partido a otro, es un barco a la deriva.
Algo está bien claro en esta historia: si Ortiz y Serpa no le ponen freno de inmediato a la guerra abierta que se han declarado, el único perdedor será Millonarios. ¿Alguien será capaz de juntarlos y pedirles un poco de ecuanimidad y sentido común?