Translate

sábado, 8 de marzo de 2014

AQUI LES CANTO MI VOTO

Esteban Carlos Mejía 7 Mar 2014 - 8:40 pm
Rabo de paja

Aquí les canto mi voto

Esteban Carlos Mejía
Las elecciones de este domingo serán históricas, como siempre.
Por: Esteban Carlos Mejía
  • Y, además, inéditas. Por primera vez un expresidente de la República (en dos tandas, para acabar de ajustar) quiere ser senador. Mejor dicho, volver a ser senador, pues ya en la década del 90 cabalgó en una curul del Partido Liberal con su ponencia a favor de la Ley 100 de 1993 (“Por la cual se crea el sistema de seguridad social integral y se dictan otras disposiciones”), esa que daña sin remedio la salud de millones de colombianos.
Se despejará la incógnita. Al final del día sabremos si el capataz Uribe se quema o nos quema a todos. Si saca 40, 35 o 25 senadores, como fantasean los uribeños más frenéticos, la nación entera vivirá una hecatombe: a la berraca tratará de embutirnos otra vez sus tres huevitos podridos: la seguridad pseudodemocrática (exagerado gasto militar, falsos positivos, chuzadas), la desconfianza inversionista (TLC con EE.UU., implantación del Consenso de Washington, modelo Carimagua, Agro Ingreso Seguro) y la cohesión antisocial (Estado de opinión, “todo vale”, “le rompo la cara, marica”). Si, en cambio, apenas saca doce, diez o menos senadores, se le agriará el genio (¿más?), clamará venganza, insultará, amenazará, gritará y gritará y gritará, pesadilla sin fin.
¿Y el voto en blanco? Valiente embeleco. Como bien dijo Jorge Orlando Melo (El Tiempo, 4 de marzo de 2014, http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jorgeorlandomelo/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13595658.html): “votar en blanco sirve para apoyar a los partidos tradicionales que son los que rechaza quien vota en blanco, y para darles duro a los pequeños, a los nuevos, a los que tratan de dar una perspectiva diferente”.
Gracias a los dioses, entre la hecatombe uberrimista y la negligencia infantiloide del voto en blanco, ya escogí por quién votar. Para Senado votaré por Jorge Enrique Robledo (Polo, 1). Robledo es vertical e inquebrantable. Sus debates de control político a los gobiernos de “San Antoñito” Uribe y Santos han sido fulminantes. Toda la vida ha militado en una izquierda sin coqueteos ni devaneos ni nada con la lucha armada, el foquismo guerrillero o las Farc. A veces parece inflexible. ¡Qué tal que no! ¿Dónde estaríamos sin el dogmatismo de Robledo, sin su implacable oposición al neoliberalismo y sus fantoches, los juanmanueles de hoy y de ayer? Ahora propone, en otros temas, la renegociación de los TLC, algo que Colombia debe hacer por mera dignidad nacional.
En Antioquia votaré a la Cámara por Rodrigo Saldarriaga (Polo, 101). Rodrigo es director del Pequeño Teatro de Medellín, que, a pesar de su nombre, hace teatro en grande. Pensador indoblegable, llama a las cosas por su nombre. Al imperialismo, imperialismo. Al neoliberalismo, neoliberalismo. Al santismo, uribismo. Jamás se ha arrodillado ante nadie. Bueno, sí, ante William Shakespeare, cuyas obras se atrevió a montar y dirigir en una Medellín pacata, reaccionaria y fenicia. Tampoco es perita en dulce. ¡Siquiera!
Ojo: algunos votan mal el domingo y el lunes se amargan porque sus elegidos no gobiernan bien. Por eso, aquí les canté mi voto.
Rabito de paja: si viviera en Bogotá, votaría para Cámara por Germán Navas Talero (Polo, 101), otro crítico infatigable del Principado de Anapoima.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario